Friday, July 31, 2015

El Presidente Inexistente o la cualidad del carácter


La indolencia inaceptable del Gobierno de México por designar un nuevo embajador para Estados Unidos es de una falta de respeto (y de inteligencia)  colosal.

Un gobierno sin cabeza ni cuerpo donde cada cual toma su propio camino sin línea, sin guía, sin pensamiento. Sobre todo sin carácter.

Yo había tenido como al peor presidente de México a Felipe Calderón por el gran desastre que provocó al "pegarle al avispero" de los cárteles más poderosos y desatar una escalada de violencia entre esas organizaciones empresariales ilegales sin parangón en la historia de México. Pero la indolencia (repito), la pasividad, serie de omisiones que han constituido el gobierno sin gobierno del presidente Peña me ha pasmado  en ondas que van de la piedad a la desesperación por su actitud pazguata.

Nunca había tenido tales niveles de reprobación un presidente mexicano. Entre muchas o casi todas las acciones e inacciones de este presidente existe un elemento que lo ha convertido ya en el hazme reír más repudiado de la Historia, el presidente menso, el tonto, el de la mirada perdida, el presidente enfermito: su falta de huevos.

En un mundo donde se ensalza la diversidad, es claro que nuestra región animal, esa que traza la línea entre líder y manada, es más que necesaria y se manifiesta aquí precisamente por su ausencia.

Felipe Calderón cometió uno de los errores más terribles para el pueblo con el fin de acabar con los Zetas y defender así al cártel de Sinaloa, algo que quizá no es error desde su punto de vista pues hizo lo que le indicó el gobierno de los E.U. , pero con todo y su obsesión en la violencia, único tema de sus seis años pues no resolvió el desempleo, ni la economía, ni la salud más que con inventos cosméticos, Calderón era y es enojón e impositivo, solo sus chicharrones iienen que tronar y eso es lo que atrae más que la debilidad.

La percepción que genera ahora Calderón en comparación con Peña Nieto es de gran decisión y carácter. Calderón, citando su infausta frase, "haiga sido como haiga sido" muestra decisión, mano firme. Y Peña no muestra nada, absolutamente nada.

El presidente Peña debe de tener una seria enfermedad, lo digo sin bromear, porque está totalmente incapacitado para percatarse de su propio daño: no aguanta la crítica y tiene que resguardarla, se ve ya a todas luces que él no lleva las riendas ni la última decisión, ¡ninguna decisión parace provenir de él! No es dueño de sus palabras ni de sus actos, en esto ha rebasado como nadie a Vicente Fox, quien se veía muy influido por su esposa.

Hombres y mujeres en general perciben el liderazgo con el mal carácter. El mal carácter se relaciona con la fortaleza de carácter aunque no sea cierto. 
Alguien que grita y hace aspavientos se relacionará perceptivamente con lo masculino y alguien reservado y callado con lo femenino. 

Lo masculino continúa siendo un reflejo de liderazgo y fuerza. Lo femenino de reserva y debilidad. 

Recalco que son percepciones que en el fondo no son ciertas pero aún esta sensación sigue siendo rectora.

Lo alarmante, verdaderamente alarmante en Peña es que no muestra ningún signo de carácter. Estrictamente tendría un carácter débil pero es tal la nadería que lo inunda que ni eso podría delimitar su tristísima figura. Lo acercamos a la debilidad pero lo cierto es que es una persona anulada, no existe. Y no importaría mucho si las manos tras el escenario fueran firmes: todos los presidentes tienen también a quien obedecer. 

Aquí lo pasmoso es que pareciera que quien manejaba los hilos de este monigote sin alma tiró la toalla y estamos inermes.

Ya dejaron a estos niños torpes y destructores como niños que a su suerte, a empacharse de todo lo que puedan agarrar dejando al país al garete.

No hay guía, no hay dirección, el timón está solo girando a lo loco.

Que Dios nos agarre confesados 

Tuesday, July 14, 2015

El Chapo Guzmán o La Gran Broma





No me considero de aquellos que opinan de tocho morocho. Opino de todo lo que me interesa desde el punto de vista de mi área de experiencia: los mass media y la publicidad, así como la literatura.

Lo que digo en esta entrada no pretende ignorar o cancelar el tsunami de comentarios que se han vertido apabullantes en las redes sociales y en los medios de información electrónica, en los cafés populares y en los hipsters, en las aulas universitarias, los bares condechis, abordo de un taxi (uber o no uber), peseras, Metro y en casa: El Chapo.

El villano favorito.
Porque no podemos refrenar cierta admiración hacia el personaje que según los cánones a los que nosotros mismos insistimos en atarnos no tiene nada de mexicano típico: es exitoso en lo que hace, es la cabeza de la corporación global más poderosa del mundo, tiene ligas en todo el planeta, clientes en todo el planeta Tierra, tiene a la gente más poderosa del mundo como clientes, aliados, socios o sirvientes, no conoce límites, no conoce la palabra "renunciar" o "abandonar", es astuto, hábil, posee un peculiar carisma y se ha burlado una vez más del gobierno de México.

Debemos aclarar que el Chapo ha burlado la justicia y se ha burlado del gobierno mexicano que no de los mexicanos. 

El gobierno y sus agencias informativas nos quieren colgar el milagrito de "chin, nos la hizo de nuevo" ¿NOS Kimosabi? A ellos.

Todos contribuimos a engrandecer la imagen del Chapo:

El compendio de teorías sobre si escapó o no podrían ser tan gordas como la Bibila, incluyendo las teorías conspiratorias que tanto nos encanta elaborar.

Y no es para menos: es cierto que la forma le gana al fondo, la espectacularidad del método, quasi pensado para las cámaras y los siempre ávidos de espantar periodistas de todos los colores y sabores multiplica en millones los impactos del Gran Show.

Cómo sucedió con quien haya sido el autor o autores del personaje de Marcos, acá uno se pregunta si el Chapo genera por si solo estas ideas sencillamente ingeniosas. 

Allá con Marcos más palabras y menos acción, acá al contrario, El Chapo solo tiene que orquestar un par de números de alto impacto y sin palabras dejar en ridículo al gobierno mexicano.

Sería muy interesante que un psicoanalista nos interpretara esa relación/fijación que tiene el conspicuo fugitivo y empresario de drogas ilegales con los túneles. ¿Hasta qué punto despliega su psique y sexualidad atravesando profundos túneles? Simbólica y literalmente ha sido la gran burla al gobierno, reiteramos.

Todos sabemos cómo viven los adinerados en las cárceles de  baja, media o alta seguridad. No es sorpresa para nadie. Y este personaje es nada más el más poderoso de todos, ¿cómo no se iba a abrir paso con aquello por lo que todos viven y mueren: el dinero?


Y si alguien no quiere copelal...cuellos, ¿qué haces en esos casos?

Lo menciono porque dudo mucho que "el gobierno estuviera en contubernio" con el Capo..¿o de plano por cuánto dinero te dejas además humillar a tal grado?

Si sabemos que el dinero lo compra casi todo, que las personas no tienen empacho en humillarse y aceptar condiciones degradantes por unos billetes y si esa fuese la teoría correcta, quizá el episodio hubiese sido pensado sin mellar tanto en la imagen del ya vapuleadísimo gobierno mexicano. Sucedió lo contrario: pudiendo el Chapo salir con argucias inventadas o no legales (gracias a su gran poder) prefirió aguardar y mandar construir un túnel de esas condiciones tan profesionales. Como para dar a notar que tuvo toda la calma para hacerlo, que no tenía prisa por largarse pues comanda dentro y fuera, que para él es un gran juego, que a todos los tenía apalabrados y que tiene a varios muy cercanos al círculo del Presidente de la República haciendo todo para tergiversar instrucciones o simple y sencillamente ignorarlas. 

El fondo de todo esto es:

Que contrario a lo que piensa la gran mayoría de que vivimos la vuelta del Presidencialismo y su autoritarismo: asistimos a la primera visible y notoria ocasión en que el Presidente es, en efecto, tan solo un Ejecutivo...un ejecutor. 

Él no está gobernando. Y quizá desde el inicio sabía que no gobernaría. Todos los anteriores presidentes llegan a un punto en que buscan la manera de soltarse un poco las amarras de los poderes que siempre estarán más arriba para hacer valer su voz y de veras sentir que Ellos son quienes llevan las riendas, que solo sus chicharrones truenan. Aquí no tenemos esa versión.

Por eso el señor presidente se ve contenido, por eso no puede expresarlo y se lo está tragando todo, y todo se le está quedando dentro y eso genera enfermedades muy graves. Por eso lo vemos deteriorado, tan deteriorado a tan solo escasos años de su presencia como Presidente de la República.

Y por supuesto, ya estoy yo inevitablemente entrando en mis alucines de teorías. Les pido que lo vean desde el lado novelístico si les parece mejor.

Pero he llegado a pensar que el sr. Presidente está sufriendo mucho. 
Reitero por segunda vez que un sujeto nacido bajo el signo de Cáncer no es el mejor candidato para ser presidente de la república. El otro lo fue Vicente Fox. 

Un cáncer puede ser líder pero un líder nato y no siempre en los campos de la política sino en lo artístico. Un cáncer, si fue malherido en su honor o integridad intentará vengarse mostrando carácter o quizá volviéndose soberbio si logra sus objetivos. En general, un cáncer no llega a obsesiones asesinas o crueles. Escencialmente son buenos tipos y no pueden lidiar con esas culpas. Vamos, que les cuesta ser villanos cuando a otros les rete encanta. 

Esencialmente veo al Presidente de México como una buena persona. No me explico cómo se metió en este embrollo. Y quizá esté yo muy errado. Pero no lo afirmo nada más desde el tan discutido y poco serio campo de la astrología, sino simplemente en sus actos, en su expresión oral y corporal.

El señor siempre ha sido demasiado dócil ante las cámaras, ante la gente. Es la hora que no saca el carácter, que pareciera no se queja o no puede quejarse de nada. Díganme  si alguno de ustedes, luego de sufirr humillación tras humillación pública una vez teniendo el Poder, ¿ no hubiera hecho algo para recuperarse, para recobrar el amor propio?


El otro fondo es
Tenemos en el poder no solo a personas mezquinas y sedientas obscenamente de dinero sino ineptas.
La habilidad de ladrones quizá sea mediana y solo por tener el cargo que tienen, su fuero y una serie de capas protectoras no se revelan tan claramente. Pero pienso que sí han sido errores de triquiñuelas de ladrones de poca monta. Lo que pasa es que al tener fuero y tantos vericuetos legales que se inventan gracias al dinero es difícil llegar a ellos. O sea, que ni listos para robar son. 

Debo reconocer
qué yo pensaba que el epítome de la torpeza y la estupidez la habíamos pasado ya con los gobiernos rapaces de Vicente Fox y Felipe Calderón, pero esto rebasa toda lógica, toda decencia de ladrón: es descaradamente estúpido todo lo que hacen, parecen balús, sus miradas son las de gente torpe, no se vislumbra inteligencia. De verdad son los chicos fresas con cero cerebro que nada más llegaron a disfrutar de la fiesta durante seis años. 

Lo he dicho desde hace tiempo: 
¿Quién gobierna? ¿Quién realmente gobierna México?

Cuando Salinas todos teníamos claro quién era quién. Con Calderón, haiga sido como haiga sido, también. Se sentía la mano del presidente, se sentía que "por sus calzones" se hacía lo que El Señor dijera. 

Lo vivimos y sufrimos con López Portillo, incluso son Ernesto Zedillo. En un inico, torpe o no, pero se sentía que quien llevaba la voz cantante era Fox hasta que lo derroca su esposa...pero ¿aquí?


El presidente está solo. 
Está más solo que nunca.
Y me sorprende que no vea en serio su enfermedad. 
Que no vea en serio qué legado quiere dejar... tantos tantos otros que le han precedido les sale sus aires de grandeza, quieren trocar en artistas, en escritores o quieren dejar la gran obra que lleve su nombre y huella para la posteridad. Aquí pos tampoco. 

No se ve, no se nota que el Presidente tenga SU Proyecto, SU Bebé de grandeza. 
El aeropuerto no lo es. Podría ser. Pero no se nota, no se siente que él tenga cierta pasión por "algo" para la posteridad. Banal o no. 

Yo siento que el Presidente podria ser hasta otra víctima de todo este desorden. Sin quitarle su responsabilidad por omisión. 

La gran payasada
La gran burla
en la cara del presidente

Y si saliera ese Alguien con la verdad Verdadera seguro que nadie le creeríamos. 


Sinceramente deseo que el presidente vea por su salud, vea la forma de reparar sus omisiones, sus tantas faltas, vea a sus hijos, piense en sus nietos, se que se oye inocente, pero de verdad, aunque me enoje también su apabullante torpeza (empastillado más que como traían a Fox) espero que se mejore por el bien del país, pues no podemos seguir haciendo crecer la ola de agresividad, de sed de sangre que en mucho contribuyen los noticiarios y los miles de "analistas" quienes en su mayoría solo por "predecir" desastres se creen muy profundos. Cuervos todos.

¿Quién tiene más culpa?

Pero todos ya le entramos a encencer más las flamas.

¿Tú nada más te quejas o haces lo que deseas? Porque el que se fue por un túnel está haciendo lo que a todas luces le encanta hacer.

¿El Presidente está haciendo lo que anhelaba hacer?  A las claras no.

¿Tú estás haciendo lo que quieres con tu vida? ¿Al menos estás esforzándote en enfilarte hacia allá?

Porque los analistas, quiero pensar, están desempeñando la labor que soñaron hacer y aparte les pagan para deprimirte. ¿Pero tú? 

No digo que te pongas de revolucionario. Simplemente te pregunto, ¿qué tanto te dejas aplastar por tantas malas noticias? ¿Qué tanto es tu pretexto para quedarte ahí dónde estás?

Porque corruptos o no...quiero pensar que están haciendo lo que les encanta, lo que quizá soñaron desde pequeños: mamá, quiero ser funcionario público para robar, quiero tener dinero.

¿No nosotros en la vida cotidiana incluso inculcamos a los niños a que "tienen que ser cabrones"?

¿Estamos libres de culpa?